Ilustración de un gran proveedor de pagos que falla y afecta al mercado.
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El caso Worldline y lo que significa para los negocios de alto riesgo

En resumen

A principios de este año un tribunal de los Países Bajos prohibió al proveedor de pago Worldline dar de baja los contratos de cobro con tarjeta de decenas de coffeeshops neerlandeses. El núcleo del fallo: excluir a todo un sector sin evaluación individual, la exclusión categórica, no está permitido, ni siquiera para una entidad de pago. Para los negocios de alto riesgo el caso es a la vez un aliento y una advertencia: tu posición legal es más fuerte de lo que creías, pero no querrás que tu continuidad dependa de un pleito.

Qué ocurrió

A finales del año pasado decenas de titulares de coffeeshops en los Países Bajos recibieron una carta: su contrato de cobro con tarjeta se rescindía de forma unilateral. No por infracciones o incidentes individuales, sino colectivamente. La asociación del sector llevó el caso a los tribunales en nombre de más de cincuenta negocios, y también tuvo eco político. No es de extrañar: el pago con tarjeta es con diferencia la forma más habitual de pagar en este sector, y sin él la facturación se desplaza al efectivo, con todos los riesgos de seguridad que eso conlleva. En la vista Worldline alegó que su banco adquirente ya no quería procesar transacciones de coffeeshops neerlandeses. Llamativamente, no había quejas individuales sobre la mesa: el problema estaba en la cadena detrás del proveedor de pago, no en los negocios.

Qué dictaminó el tribunal

El fallo fue claro en tres puntos. El motivo alegado, que el banco tras Worldline ya no quiere el sector, no basta para rescindir. Un proveedor de pago ocupa una posición importante en el tráfico de pagos y debe, por tanto, cuidar los intereses de sus clientes. Y, el principio de fondo: rechazar coffeeshops porque son coffeeshops, sin evaluación individual, es exclusión categórica, y eso no está permitido. El tribunal ponderó con peso que cambiar no era una opción real: las solicitudes de coffeeshops se bloquean en la práctica en otros sitios, así que perder a este proveedor dejaría al sector efectivamente sin cobro con tarjeta. El resultado: Worldline debe continuar el servicio sin cambios, al menos hasta que el procedimiento de fondo llegue a sentencia o las partes lleguen a un acuerdo. Ese procedimiento sigue abierto en el momento de escribir.

El acceso al tráfico de pagos no es un favor.

Tres lecciones para todo negocio de alto riesgo

  1. Una: estás en mejor posición de lo que crees. El acceso al tráfico de pagos no es un favor. Quien recibe una baja sin evaluación individual no tiene por qué aceptarla sin más. Pide siempre el motivo concreto de una baja; la diferencia entre "has hecho algo mal" y "ya no queremos tu sector" es jurídicamente relevante.
  2. Dos: el problema suele estar en la cadena, no en ti. Aquí la causa estaba en un banco tras el proveedor de pago. Es justo el riesgo de una cadena donde todo cuelga de una sola parte.
  3. Tres: la continuidad se organiza antes, no en el juzgado. Los coffeeshops ganaron, pero pasaron meses en la incertidumbre, y el desenlace definitivo sigue pendiente. Monta tu aceptación para que una sola caída no te afecte: con varios adquirentes con licencia detrás de tus pagos, otro toma el relevo si uno se retira.

Estado de la cuestión

Este artículo describe la situación en el momento de la publicación. El procedimiento de fondo entre las partes sigue abierto; en cuanto haya sentencia o acuerdo, actualizaremos este artículo.